VELAD Y ORAD
Velad y orad, para que no entréis en tentación; el espíritu a la verdad está dispuesto, pero la carne es débil.
Velad y orad, para que no entréis en tentación; el espíritu a la verdad está dispuesto, pero la carne es débil. Mateo 26:41.
Somos peregrinos y extranjeros en este mundo, y vamos por un sendero sembrado de peligros por aquellos que han rechazado al Único que podía salvarlos. Se nos presentarán ingeniosos subterfugios y problemas científicos para tratar de desviarnos de nuestra fidelidad; pero no necesitamos prestarles atención. Cada alma esté alerta. El adversario está sobre vuestros rastros. Sed vigilantes, velando cuidadosamente para que ningún engaño maestro os tome desprevenidos...
La experiencia de los discípulos en el Getsemaní contiene una lección para el pueblo de Dios de hoy... Ellos no se dieron cuenta de la necesidad de velar en ferviente oración para resistir a la tentación. Muchos hoy están profundamente dormidos como los discípulos. No están velando y orando para no entrar en tentación. Leamos y estudiemos cuidadosamente y a menudo esas porciones de la Palabra de Dios que tienen especial referencia a estos últimos días, indicando los peligros que amenazarán al pueblo de Dios.
Necesitamos una percepción profunda y santificada. Esta percepción no debe ser usada para criticarnos y condenarnos mutuamente, sino para discernir las señales de los tiempos. Debemos mantener nuestros corazones con toda diligencia, para no naufragar en la fe. Los que descuidan la vigilancia y la oración en estos tiempos de peligro, los que descuidan unirse con sus hermanos para buscar al Señor, manteniéndose apartados de los agentes designados por Dios en la iglesia, están en grave peligro de fortalecerse a sí mismos en sus propias posiciones, siguiendo los impulsos de sus propias mentes, y rehusando prestar atención a las amonestaciones del Señor...
Los que andan humildemente delante de Dios, no confiando en su propia sabiduría, se darán cuenta de su peligro y conocerán el poder del cuidado protector de Dios.—
The Review and Herald, 7 de julio de 1910.
Mirad, velad y orad; porque no sabéis cuándo será el tiempo. Marcos 13:33. EJ 362.1
“Mirad, velad y orad”, fueron las palabras que el Salvador habló con referencia al tiempo del fin y su segunda venida para llevar a sus hijos fieles a casa. EJ 362.2
En primer lugar hay que velar. Velar, para no hablar a la ligera, en forma quejosa o impaciente. Velen, no sea que el orgullo halle cabida en su corazón. Velen, para que no los venzan las pasiones malignas, en lugar de que ustedes las subyuguen. Velen, para que no los sobrecoja un espíritu de indiferencia, y descuiden el cumplimiento de sus deberes y se transformen en personas livianas y descuidadas, y su influencia llegue a tener sabor de muerte, en lugar de sabor de vida. EJ 362.3
En segundo lugar, hay que orar. Jesús no nos habría encargado que lo hiciéramos, si no se hubiera tratado de una necesidad real. El sabe perfectamente bien que nosotros, por nuestra propia cuenta, somos incapaces de vencer las muchas tentaciones del enemigo, o de descubrir las muchas trampas que coloca para nuestros pies. El Señor no lo ha abandonado para que se defienda solo; ha provisto una manera por medio de la cual puede obtener ayuda. Por esa razón le pide que ore. EJ 362.4
Orar correctamente consiste en pedirle a Dios con fe las cosas que se necesitan. Vaya a su cuarto, o a cualquier otro lugar privado, y pídale a su Padre que lo ayude, en el nombre de Jesús. Hay poder en la oración que procede de un corazón convencido de su propia debilidad, y que sin embargo anhela fervientemente la fortaleza que proviene de Dios. La oración ferviente será escuchada y atendida. Acuda a Dios, porque él es fuerte y se complace en escuchar las oraciones de sus hijos, y aunque puede ser que usted se sienta muy débil y a veces se vea abrumado por el enemigo, porque ha descuidado la primera orden del Salvador, de velar, sin embargo no abandone la lucha. Realice esfuerzos más decididos que antes. No desmaye. Arrójese a los pies de Jesús, quien también fue tentado y sabe cómo socorrer a los que son tentados. Confiésele sus faltas, sus debilidades, y dígale que necesita ayuda para vencer, o que de lo contrario perecerá. Y cuando pida, debe creer que Dios lo escuchará... Dios le ayudará. Los ángeles velarán sobre usted. EJ 362.5
¿Por qué Jesucristo oraba? Oraba porque amaba a su Padre y quería que la voluntad de su Padre fuera hecha por medio de él. Para Jesús, la oración era una actividad de su diario vivir pues sin ella no podía mantener una comunión con el Padre ya que el mismo siendo Dios pero como hombre dependía totalmente del Padre. Cuando Jesús enseñó a sus discípulos acerca de la oración, quería que aprendieran que uno de los propósitos de la oración tenía que ver con darle gloria al Padre. "Cualquier cosa que ustedes pidan en mi nombre, yo la haré; así será glorificado el Padre en el Hijo" Juan 14.13
Quería enseñarle a sus discípulos que la oración los hacia estar preparados para no caer en tentación Mateo 26:41-42 " Velad y orad, para que no entréis en tentación; el espíritu a la verdad está dispuesto, pero la carne es débil. Otra vez fue, y oró por segunda vez, diciendo: Padre mío, si no puede pasar de mí esta copa sin que yo la beba, hágase tu voluntad" Debemos tener siempre presente que como hijos de Dios (Nacidos de Nuevo) la oración tiene que ser una práctica diaria que siempre Dios espera de sus hijos y podemos verlo confirmado viendo la vida de Jesucristo en la tierra y de sus Apóstoles después que él fue nuevamente recibido en el cielo sentado a la diestra del Padre. La oración es el medio por el cual el hombre se comunica con Dios “Orar es hablar con Dios” y le expresamos amor, gratitud, alabanza, adoración y le dejamos saber a Dios las peticiones de nuestro corazón. Descuidarse en la oración es un lujo que el cristiano no puede darse porque las consecuencias serían terribles por eso la misma escritura nos dice “Velad y Orad”. La oración para el profeta Samuel era tan seria que el dijo 1Samuel 23:12 Así que, lejos sea de mí que peque yo contra Jehová cesando de rogar por vosotros; antes os instruiré en el camino bueno y recto.
_
La oración es el medio por el cual usted puede mantener viva su relación con Dios. La forma que usted puede mantener una relación viva con un amigo, una novia, un matrimonio es no descuidando su comunicación con dicha persona de lo contrario esa relación se ira enfriando poco a poco hasta el punto de perderse esa relación. Lo mismo nos sucede con nuestra relación con Dios si cortamos nuestra comunicación con el poco a poco nuestro amor ira desapareciendo por el hasta que no quede más deseo de tener comunión con él. Por medio de la oración recibimos las fuerzas necesarias para poder vencer las tentaciones que vendrán a nuestra vida con el propósito que pequemos contra el desobedeciendo sus mandamientos. Muchos cristianos hoy día piensan que solo por creer en la seguridad eterna ya no tienen nada más que hacer en otras palabras no tiene ninguna responsabilidad delante de Dios. Ellos creen que Dios orara por ellos, escudriñara las escrituras por ellos, ayunara por ellos, perdonara por ellos, predicara por ellos, amara por ellos en fin ya no tienen ninguna responsabilidad por su vida espiritual. Pero la Biblia es clara el cristianos que no tiene una vida de oración tarde o temprano su relación con Dios se irá enfriando donde llegara a perder su primer amor por su Padre Celestial.
Sin embargo la Biblia nos exhorta a:
Mantener un clamor activo diario Lucas 18:35 “Y acaso Dios no hará justicia a sus escogidos, que claman a él día y noche? ¿Se tardará en responderles”? Lucas 18:35
Pedid, buscad, y llamad “Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá. Porque todo aquel que pide, recibe; y el que busca, halla; y al que llama, se le abrirá” mateo 7:7-8
Perseverando en la oración: “Perseverad en la oración, velando en ella con acción de gracias” Colosenses 4:2
“Así que, los que recibieron su palabra fueron bautizados; y se añadieron aquel día como tres mil personas. 42 Y perseveraban en la doctrina de los apóstoles, en la comunión unos con otros, en el partimiento del pan y en las oraciones” (Hechos 2:41-42.)
“Todos estos perseveraban unánimes en oración y ruego, con las mujeres, y con María la madre de Jesús, y con sus hermanos. (Hechos 1:14)
Orando sin cesar: “Orad sin cesar” 1 Tesalonicenses 5:17
-
La Biblia también nos ordena a tener una vida de oracion:
-
“En el sermón del monte Jesús dijo: 6 Más tú, cuando ores, entra en tu aposento, y cerrada la puerta, ora a tu Padre que está en secreto; y tu Padre que ve en lo secreto te recompensará en público. (Mateo 6:6.)
-
Salmos 5:2-4 Está atento a la voz de mi clamor, Rey mío y Dios mío, Porque a ti oraré. Oh Jehová, de mañana oirás mi voz; De mañana me presentaré delante de ti, y esperaré. Porque tú no eres un Dios que se complace en la maldad; El malo no habitará junto a ti.
-
Hebreos 4: 16 Acerquémonos, pues, confiadamente al trono de la gracia, para alcanzar misericordia y hallar gracia para el oportuno Socorro.
-
Santiago 5:13 13 ¿Está alguno entre vosotros afligido? Haga oración. ¿Está alguno alegre? Cante alabanzas.
-
Santiago 5:14- 15 ¿Está alguno enfermo entre vosotros? Llame a los ancianos de la iglesia, y oren por él, ungiéndole con aceite en el nombre del Señor. Y la oración de fe salvará al enfermo, y el Señor lo levantará; y si hubiere cometido pecados, le serán perdonados.
-
Santiago 5:16 Confesaos vuestras ofensas unos a otros, y orad unos por otros, para que seáis sanados. La oración eficaz del justo puede mucho.
-
Santiago 5:17-18 Elías era hombre sujeto a pasiones semejantes a las nuestras, y oró fervientemente para que no lloviese, y no llovió sobre la tierra por tres años y seis meses. Y otra vez oró, y el cielo dio lluvia, y la tierra produjo su fruto.
-
Para que la oración se ha eficaz y efectiva tiene que ser en línea según la voluntad de Dios expresada en su palabra. La oración tiene que ser con Fe "Por tanto, os digo que todo lo que pidiereis orando, creed que lo recibiréis, y os vendrá. Marcos 11:24. “Jesús le dijo: Si puedes creer, al que cree todo le es posible” Marcos 9:23. “Acerquémonos con corazón sincero, en plena certidumbre de fe, purificados los corazones de mala conciencia, y lavados los cuerpos con agua pura” Hebreos 10:22. “Pero pida con fe, no dudando nada; porque el que duda es semejante a la onda del mar, que es arrastrada por el viento y echada de una parte a otra” Santiago 1:6.
-
La oración tiene que ser en el nombre de Jesús "Y todo lo que pidiereis al Padre en mi nombre, lo haré, para que el Padre sea glorificado en el Hijo. Si algo pidiereis en mi nombre, yo lo haré" Juan 14:13-14.
-
La oración tiene que estar en la voluntad de Dios “Y esta es la confianza que tenemos en él, que si pedimos alguna cosa conforme a su voluntad, él nos oye" 1Juan 5:14. "Hágase tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra" Mateo 6:10. En muchas ocasiones conocemos la voluntad de Dios porque el la ha declarado en su palabra y si nuestras oraciones están basadas en sus promesas sabemos que tenemos una oración eficaz. No solo debemos pedir según su voluntad sino que también tenemos que estar viviendo en su voluntad para con su palabra. Debemos estar buscando primeramente el reino de Dios en otras palabras buscando lo espiritual primeramente “Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas” Mateo 6:33. Debemos estar guardando sus mandamientos y haciendo las cosa que son de su agrado “Y cualquiera cosa que pidiéremos la recibiremos de él, porque guardamos sus mandamientos, y hacemos las cosas que son agradables delante de él” 1Juam 3:22.
-
Muchos quieren que sus peticiones se han contestadas o sus oraciones escuchadas sin ellos estar buscando lo espiritual primeramente, sin guardar sus mandamientos y sin estar haciendo lo que es agradable a los ojos de Dios. Otros solo oran cuando tienen necesidades, problemas o peticiones y quieren que Dios les conteste sin ellos tener una relación o comunión con El diaria solo se acuerdan de Dios cuando tienen necesidad. Qué pensaría usted de Dios si solo él se acordara de usted cuando él quisiera que usted hiciera algo y luego de realizar su deseo cuando usted tuviera en necesidad él no se acordara de usted, ni lo escuchara, ni le importara que cuando más lo necesito no se preocupó por su necesidad. Ahora piense como se sentirá Dios cuando usted solo habla con el cuándo tiene necesidad y el resto del tiempo vive como si el no existiera “Creo que usted conoce la respuesta”.

El cristiano que descuida su vida de oración tarde o temprano pagara un precio muy alto por su descuido. En una ocasión un siervo de Dios muy conocido cometió un pecado vergonzoso donde todos los medios de comunicación lo publicaron y el escandalo se convirtió muy grande. Cuando le preguntaron porque razón cayó en un pecado tan vergonzóso su respuesta fue “Todo comenzó cuando descuidé mi vida de oración”. Nadie puede vivir una verdadera vida cristiana sin una vida de oración, si Jesucristo cuando estuvo en la tierra, pasaba noches enteras en oración como nosotros pretendemos pasar la vida cristiana sin una vida de oración. Dios mismo ha tenido que enseñarnos que separados de El nada podemos hacer... “Yo soy la vid, vosotros los pámpanos; el que permanece en mí, y yo en él, éste lleva mucho fruto; porque separados de mí nada podéis hacer” - Juan 15:5.
www.facebook.com/Eljustoviviraporlafe777
https://www.youtube.com/my_videos?o=U
www.eldiariodelrey777.blogspot.com
facebook.com/zafnatpanea77
#HUOCVP #JR710 #J07
No comments:
Post a Comment